En ocasiones no somos capaces de detenernos a observar lo que tenemos alrededor por estar obsesionados con aquello que es más reciente o que está por venir.

Debemos mirar con atención lo que nos rodea antes de seguir corriendo en una huída hacia no se sabe donde.

La arquitectura del siglo XX nos es ajena como patrimonio o como continente de valor potencial por la proximidad que la hace cotidiana a nuestros ojos, pero un experto os dirá que más vale bueno conocido que malo por conocer…